El Culto a Tlantepuzilama

En su tiempo conocido por dos nombres característicos Tlantepuzilama, o Tepusilam fue considerado en su mitología como una diosa fuertemente peligrosa. Su manera de actuar comprobó que un aura pura de agresividad se explica en las tradiciones del antiguo pueblo mexicano o nativo de México central (forjado como las primeras representaciones de la religiosidad azteca en lo que se refiere al bien y al mal), que describen una para ser de ” características hermafroditas llamadas Tlaltéotl (“Deidad de la Tierra”) en una de sus representaciones.

TlantepuzilamaAntiguo demonio y aquel mal entrópico que traería el fin del mundo.

Se ilustraba en sus códices las acciones de este ente en tu rondar por el mundo conocido por los aztecas, flotaba sobre las aguas primigenias o bien fue bajado del cielo hasta estas aguas por Quetzalcóatl y Tezcatlipoca.  Cuentan que su proceso de creación como dos entidades fue bajo la influencia de dos seres (Quetzalcóatl y Tezcatlipoca) que transformándose en serpientes se implantaron en el cuerpo de Tlaltéotl y la rompieron en dos partes fragmentado a la deidad, con una parte formaron la tierra y llevaron la otra parte de su “cuerpo” al cielo. 🗿

La fascinación de la Diosa
Desde su fragmentación esta diosa lloraba a veces en la noche ya que su mayor anhelo era comer corazones de hombres y no quería callar hasta que se los diesen o hasta que al menos dieran de aquel sacrificio necesario que se le regaba con sangre de hombres solo para calmar su sed por un tiempo. Hasta ese momento la cultura azteca mantenía su promesa firme de alimentar a la diosa para prevenir el acontecimiento del quinto sol o algún cataclismo pero todo cambio con la era de las guerras invasoras.

La época de conquista española fue determinante ya que la suplantación de los valores sociales como religiosos de los pueblos mesoamericanos se vio alterada por dictamen de los cánones europeos, esto influyo y dio llama a una profunda crisis de identidad como un mestizaje de elementos nativos como europeos por una parte los pueblos que mantenían firme su creencia y por el otro los intentos españoles de corroborar todo como una herejía, que a la larga darían forma al México de hoy en su mayoría de religiones institucionales que no van de la mano con su cultura, pero aquello fue un tortuoso y largo proceso ya que  los nativos vieron cómo se llevaban consigo las creencias forjadas de su tierra , a partir de aquí se desarrollaron ideas de carácter apocalíptico en contra del nuevo régimen de invasores europeos.

Entre algunos sabios tlamatini, se conservaron para si las pinturas de los códices antiguos, Comenzaron a crear una visión peculiar del mundo, plagado por la venganza de los dioses hacia los atacantes que habían alterar el equilibrio del mundo conocido, apostando en la antigua ira fraccionada que era Tlantepuzilama, la diosa de cobre dientes, lo que significaría para destruir al enemigo de la antigua fe.

Como dato curioso Tlantepuzilama no era la única diosa con el título de “Los dientes de Cobre” Itzpapálotl están vinculada con el cobre también: la primera, obviamente, por su nombre y la segunda porque su nombre aparece como el de un atavío de los guerreros llamados tiyacacauan.

Al cabo de la doctrina impuestas por los sabios Tlamatini en el antiguo México se extendió a lo largo el ideal de maldición sobre los invasores, adoptando inclusive algunos atributos de los demonios cristianos para generar especulación en la religión europeapero mantiene su propósito desde el principio, como una diosa común y calamitosa, vieja como alguien más que tendría el final del mundo famoso.

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