Hueyzahuatl la maldición en Viruela

En las playas de Zempoala en el año de 1520, un esclavo negro de nombre Panfilo de Narváez traiga consigo un pequeño agente que causaría uno de los movimientos de morbilidad con más influencia de en aquella época, considerado el primer caso de “viruela” en el antiguo México, de esta salieron afectaos centenares de nativos de la antigua civilización y de esta manera se inició una de las epidemias que arraso con la población de aquel entonces Hueyzahuatl que su traducción vendría a interpretarse como “La gran letra” o “la gran erupción” nombre que vincula a la creencia de los nativos como algún tipo de maldición traída por los invasores.

La Maldición de la Viruela
Este virus variólico llego en momentos donde a la población de la gran Tenochtitlan se encontraba en un estadio de susceptibilidad inmunológica que permitió su diseminación rapidez y consecuencias graves, mermando a la población no por completo pero si fraccionándola en una ciudad maya que en principio relucía el esplendor de la ingeniería y cultura, la epidemia término ocasionando múltiples muertes.

Fray Bernandino de Sahagún (un misionero franciscano y autor de obras en el idioma nativo) describe con vivas palabras el entorno y las vivencias de los acontecimientos ocurridos en México en el lapso de la epidemia.

“Antes de que los españoles que están en Tlaxcala, viniesen a conquistar en México dio una grande pestilencia de viruelas a todos los indios, en el mes que llamaban tepeilhuitl, que es al fin de Septiembre. De esta pestilencia murieron muchos indios; tenían todo el cuerpo y toda la cara y todos los miembros tan llenos y lastimados de viruelas que no se podían bullir ni menear de un lugar, ni volver de un lado a otro, y si alguno los meneaba daban voces de quejidos. Esta pestilencia mata gentes sin número; Muchas murieron de hambre porque no había quien pudiese hacer comidas; los que escaparon de esta pestilencia quedaron con las caras ahoyadas y algunos ojos quebrados.”

Los cadáveres apilados en las calles daban un escenario de penumbra y los sobrevivientes que a duras penas podían con sus vidas quedaban estigmatizados con marcas severas en la piel, y con ceguera permanente en muchos de los casos. Como si de una maldición se tratase.

La cantidad de días que parecieron eternos para la población nativa de Mexico de aquel entonces duro la afectando a la población sesenta días y no conforme la epidemia se extendió hacia lo que actualmente es el municipio de la antigua Chalco.

La epidemia costó la vida a miles de indígenas y no solo de casta pobre, entre las personas que murieron también se afectó Cuitláhuac, hermano de Moctezuma, y solo a unas semanas de derrotar a los españoles la viruela acabó con su vida.

Los supervivientes llamaron a esta enfermedad hueyzáhuatl, que quiere decir gran lepra, porque de los pies a la cabeza fueron cubiertos pon hinchazones de viruelas.

Según historiadores tres años después habían muerto de entre 2 a 3.5 millones de indígenas a causa de la viruela para aquel entonces desconocida en América.

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